viernes, 15 de marzo de 2013

Análisis geoespacial de la distribución de la tortuga boba en Canarias

Recientemente hemos terminado en el Observatorio Ambiental de Granadilla (OAG) un trabajo sobre la "Estado de conservación de la tortuga boba (Caretta caretta) en las islas Canarias" . En este trabajo que ha durado 4 meses, y que forma parte del infome ante la Unión Europea del estado de conservación de esta especie,  he tenido la oportunidad de trabajar con el Dr. Antonio Machado y con la Dra. Nuria Varo analizando los datos de distribución de la tortuga boba en Canarias  obtenidos a partir de radiotracking (geolocalización) y avistamientos. Los trabajos han sido desarrollados por personal del OAG y asesorado por un equipo multidisciplinar de especialistas de distintas organizaciones.

Vincenzo


El análsis con Sistemas de Información Geográfico que he desarrollado se ha basado fundamentalmente en los datos provenientes del sistema de radioposicionamiento ARGOS, a partir de la plataforma SEATURTLE. La fuente de datos han sido 3 proyectos (OAG, AEGINA y LIFE), que han proporcionado datos de 39 tortugas desde 1998 a 2012. Se han estudiado 35 mil señales brutas, que han generado unas 14 mil señales filtradas por calidad, lo que ha permitido analizar en detalle el comportamiento espacial y la distribución de estos ejemplares. Entre los geoprocesos utilizados he trabajado con geoprocesaamientos, Kernel, indices de correlación geoespacial, y otros procesos geoestadísticos. El documento cuenta con un Anexo que detalla los geoprocesos utilizados.

El proyecto cuenta además con un geoportal que he desarrollado con ArcGIS server, donde pueden ver todas y cada una de las tortugas marcadas y estudiadas, sus datos de interés (incluida la señales); y que permite superponer copas de información interesante como las batimetrias, los sebadales o las Zonas de Especial Conservación.

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Entre las conclusiones del estado de conservación destaca:
  1. Existe una concentración de tortugas bobas alrededor de las islas Canarias, cuyo ámbi­to se define por la perimetral a 300 km de las costas insulares, habiéndose empleado para su delimitación los desplazamientos de las propias tortugas, que pasan algo más de la mitad de su tiempo en él. Dicho sector canario abarca 583.176 km2, y es más extenso que la zona económica exclusiva (ZEE), aunque solo cubre el 85,7% de la misma (456.813 km) debido a la peculiar configuración de esta última.

    segmento tortuga
  2. El contingente de tortugas presente en el sector canario es de origen mixto, con una mayo­ría procedentes de las colonias de cría americanas y una proporción variable de la de Cabo Verde (»7-12%). La práctica totalidad son tortugas juveniles, con tallas que van de 12,8 a 85,2 cm (longitud recta de caparazón), con una media en 36,5 cm y moda de 41 cm. Se estima que las tortugas llegan con un mínimo de un año de edad, y a partir de los 45 cm (aprox. 7,2 años de edad) comienzan a abandonar el sector de modo progresivo.
  3. Las tortugas vagabundean por todo el sector canario, con un 10% de presencia a profundidades inferiores a 200 m, muy poca en aguas someras (-50 m) y posible­mente también en las zonas más frías. Su distribu­ción no parece depender de lugares espe­cí­ficos, aunque demoran más en aquéllas zonas donde las turbulencias de la corriente suelen generar giros, filamen­tos y afloramientos de aguas profundas ricas en nutrien­tes, sustentando más alimento, que es el principal reclamo para un animal oportunista. Estas zonas menos oligotróficas que el océano abierto pueden situarse alejadas de la costa, como es el caso al SW de las islas centrales, o extenderse a lo largo del veril.
  4. En las plataformas insulares de la costa occidental de Fuerteventura y el SW y SE de Gran Canaria las circunstancias oceanográficas favorecen la producción y biomasa planctónicas. Algunas tortugas jóvenes patrullan repetidamente estas zonas neríticas durante meses o incluso años, mostrando un perfil de comportamiento estacionario. La costa occidental y el norte de Fuerteventura, destacan como zona especial de preferencia de la tortuga boba.
  5. En Canarias, la tortuga boba no vive ni manifiesta interés alguno por los sebadales y su presencia en los mismos (0,096%) se considera fortuita e irrelevante. [La marca roja la ha añadido el OAG a un esquema tomado de una publicación sobre sebadales].

    biocenosis sebadal
  6. La presencia de las tortugas bobas en la red Natura 2000 marina de Canarias no llega al 2% de su tiempo. Salvo por algunas zec concretas (i.e., Cueva de Lobos, en Fuer­­te­ven­tura), estas áreas protegidas ‒incluida la zec Sebadales del Sur de Tene­rife‒, apenas difieren como hábitat de cualquier otra porción marina de su entorno.
  7. La variación anual de la densidad relativa de tortugas muestra grandes fluctuaciones, como cabía esperar, y dado lo reducido de la serie comparable (trianual) no cabe extraer conclusiones sobre su tendencia. No obstante, se ha combinando toda la informa­ción disponible de densidades, telemetría y datos biométricos para obtener una idea –aunque sea muy grosera– de la situación: el contingente medio presen­te en el sector canario rondaría las 34.000 tortugas bobas, con entradas anuales de 4.500 ejemplares de procedencia americana, y unas 500 de Cabo Verde.
    modelo tortuga
  8. Los principales factores adversos que afectan a las tortugas son los enmallamientos (53%), seguido de la ingestión de anzuelos (10%). La mortalidad anual se ha estimado en un 1,5 % del contingente total.
    factores adversos tortugas
  9. La evaluación del estado de conservación del contingente canario aplicando los criterios de la UICN para poblaciones visitantes en determinadas regiones (Sector Canario, en este caso), arroja una categoría de “preocupación menor” (LC).
  10. La evaluación del estado de conservación del contingente canario aplicando los criterios desarrollados para especies de interés comunitario al amparo de la Direc­tiva Hábitat, se condujo recurriendo para algunos parámetros al método de criterio de experto. La matriz de evaluación general resultante fue “desfavorable-inade­cuado”.
  11. La consolidación de la red de varamientos y recuperación de ejemplares dañados, las campañas de sensibilización ciudadana sobre la problemática de la especie y el proyecto de establecer una colonia reproductora en Canarias son medidas guberna­mentales vinculadas a la Directiva Hábitat, cuya contribución a la conserva­ción de la tortuga boba se ha valorado como alta.
  12. Se descarta que la construcción del nuevo puerto en Granadilla, en el litoral de Tenerife, pueda tener una repercusión negativa sobre la especie de interés comuni­tario Caretta caretta. La declaración de los lic de Antequera, en Tenerife, y de Güí-Güí, en Gran Canaria orientada, en parte, a compensar todo posible efecto del nuevo puerto sobre la tortuga boba, se considera, pues, una medida de conservación super­flua e irrelevante en dicho contexto.
Espero que les guste

Juan Antonio Bermejo Dominguez

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